La norma EN ISO 16321 redefine los criterios de protección ocular, estableciendo exigencias más rigurosas para mejorar la seguridad y el bienestar de los trabajadores en entornos de riesgo. Esta actualización marca un hito en la industria, asegurando que los equipos cumplan con los más altos estándares internacionales.
Su finalidad es establecer criterios internacionales para la fabricación y certificación de protectores oculares y faciales, garantizando una mayor protección frente a impactos, partículas, radiación y otros riesgos presentes en entornos industriales. Esta actualización responde a la evolución tecnológica y a la creciente diversidad de entornos laborales, que exigían unificar los requisitos dispersos en normativas anteriores para ofrecer un marco más sólido y coherente.
Entre los cambios más relevantes se incluyen:
Afecta principalmente a fabricantes, distribuidores y usuarios profesionales que emplean protección ocular y facial en entornos donde existen riesgos físicos, químicos o radiológicos. También impacta en empresas que deben garantizar el cumplimiento normativo en auditorías y certificaciones.
Cumplir con esta norma no solo garantiza la seguridad del trabajador, sino que también asegura la conformidad con los estándares internacionales, reduciendo riesgos legales y fortaleciendo la confianza en los productos. Además, aporta beneficios clave como una mayor protección y reducción de lesiones oculares, mejoras en confort y ergonomía, y el cumplimiento normativo que evita sanciones y refuerza la imagen de calidad de la empresa.
La actualización normativa también impacta en la Sección 8 de las Fichas de Datos de Seguridad, donde se especifican las medidas de control y los equipos de protección individual recomendados. Con la entrada en vigor de EN ISO 16321, será necesario indicar que los protectores oculares y faciales cumplen con esta norma, sustituyendo las referencias anteriores a EN 166:2001.
Desde el 11 de noviembre de 2025, la norma EN ISO 16321-1 es la única referencia válida para nuevas certificaciones tanto en el Reino Unido como en la Unión Europea sustituyendo a la norma EN 166:2001, que dejará de aplicarse en los procesos de certificación.
No obstante, los productos ya certificados bajo la norma EN 166:2001 podrán seguir comercializándose hasta que expire su certificación, con un límite máximo de cinco años desde la fecha de emisión.
En Siam seguimos de cerca cada actualización normativa para ofrecer a nuestros clientes soluciones alineadas con los estándares más exigentes. Nuestro compromiso es garantizar seguridad, calidad y cumplimiento normativo en cada producto y servicio.


